Propaganda neoliberal y cifras en El Plan Nacional de Desarrollo

Escrito por Jimy Ríos.

Partido Comunista Clandestino de Colombia

El Plan Nacional de Desarrollo del gobierno de Santos es pura propaganda neoliberal. Promete cínicamente resolver la pobreza con crecimiento económico y lo titula “Prosperidad para todos”. Recordemos que Uribe -el capo de capos- llamó al Plan 2007-2010 “Estado comunitario: desarrollo para todos”. Ambos se caracterizan por la afinidad con el discurso del FMI. A continuación presentamos una síntesis de las cifras del diagnóstico, de la solución del desarrollo y del presupuesto.

El Plan apesta al discurso ideológico utilizado por tecnócratas, particularmente durante los 20 años de la Constitución de 1991. Seleccione párrafo, corte y pegue leguleyadas de la fraseología neoliberal en materia de Estado Social de Derecho, focalización, priorización, población vulnerable, competitividad, participación, priorización del gasto social, y utilizando lenguaje técnico de planeación como planes, políticas, programas, proyectos, metas, indicadores, gestión. Siempre acudiendo a referencias del Banco Mundial y esta vez enmarcando su modelo en la “Tercera Vía”.

En ese sentido también es utilizada la institucionalidad de la planeación regulada por la ley 152 de 1994; allí se reglamenta el Sistema Nacional de Planeación y toda la carreta de la Democracia Participativa creada con la Constitución vigente. Con esto envolvieron buena parte de las organizaciones sociales que perdieron la perspectiva del cambio social y cayeron en la cooptación por la vía de la participación en estos escenarios del Estado; allí se discute mucho la planeación pero no el desarrollo. Mucha “participación” y la pobreza agudizándose.

Los temas estratégicos para el bienestar del Pueblo pasan en su gran mayoría por otras reglamentaciones, por no hablar de los canales no legislados o no “legales” propios del capitalismo. Aunque el Plan se convierte en Ley y toca de manera superficial aspectos centrales, no se convierte en camisa de fuerza, a saber, para definir el salario mínimo, la distribución de la tierra, la explotación de los recursos naturales, la guerra, la propiedad del Estado sobre los sectores estratégicos, por solo mencionar algunos. Aunque actualmente en el congreso cursan la ley del PND y la ley de víctimas por ejemplo, parece que no tuvieran nada que ver.

1. El Diagnóstico.

1.1 Para el gobierno, “el contexto histórico que enmarca este Plan Nacional de Desarrollo es diferente al de otras administraciones. Estamos frente a un optimismo auténtico en nuestro futuro”, dice.

Es seguro que están hablando de sus negocios con el presupuesto público y los recursos naturales porque el país se ve diferente. Según la encuesta Gallup que tanto referencian los operadores de propaganda para resaltar la favorabilidad de personajes como el presidente, el pesimismo ronda por Colombia: solo el 41% contestó que el país está mejorando y el 39 empeorando. Y en estas variables fue mayor el número de personas que contestó “empeorando”: orden público, corrupción, economía, desempleo, narcotráfico, costo de la vida, inseguridad, ambiente y lucha contra la pobreza. De dónde sacarán entonces lo del “optimismo”. Esto se parece a los 100 chistes de Uribe.

1.2 Durante el segundo cuatrienio del narco aquel, aquí en Colombia en Cifras planteamos la suma de 30 millones de personas en la pobreza siempre negada por los ministerios de planeación y hacienda. No sorprende que en el PND de Santos, en la línea de “Igualdad de oportunidades para la prosperidad social” reconozca éste diagnóstico: “el 46% de la población se encuentra en condición de pobreza y el 16% en condición de pobreza extrema. Sumado a lo anterior, el coeficiente de Gini es de alrededor de 0,57, y es hoy en día uno de los más altos del mundo. Así mismo, Colombia cuenta con una de las tasas de desempleo más altas de la región latinoamericana.” Con éste ataque de sinceridad pretenden hacer creer que están interesados en resolver y dentro de 4 años cerrar con el tradicional “hemos avanzado pero aún falta mucho”.

1.3 El otro elemento de contexto según el Plan es la ola invernal y califica de devastadoras las consecuencias que suma así: más de 2,27 millones de personas afectadas en 755 municipios del país, 313 muertos, 290 heridos, 63 desaparecidos y 130.000 personas en alojamientos temporales, 5.700 viviendas destruidas y 341.000 averiadas, 751 vías, 66 puentes y 134 peatonales afectados, así como 269 acueductos, 16 alcantarillados, 813 centros educativos, 15 centros de salud y 38 centros comunitarios, y 807.609 hectáreas inundadas y 200.000 afectadas por humedad.”Esta problemática está ubicada en la “Sostenibilidad ambiental y prevención del riesgo”.

1.4 De otro lado, para el PND “los trabajadores informales representan más del 60% del total de ocupados…En este frente, se encuentra en el país una baja cobertura en educación superior -actualmente cercana a 35%-, baja participación de la población en educación técnica y tecnológica, y poca pertinencia de la educación en aspectos como el conocimiento sobre el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones, o el bilingüismo”. Tengamos en cuenta que el desempleo en enero de 2011 oficialmente registró el 13.5% y eso que el Plan anterior se proponía reducirlo de 12,9 a 8,6 %. Ese fue otro de los chistes del naco aquel.

1.5 La población en situación de desplazamiento es llamada por los tecnócratas “un grupo vulnerable de especial importancia para el país” y la cifra que estiman es de “cerca de 3,4 millones de personas… como consecuencia de ello, se encuentran relegadas del disfrute de sus derechos.” Muy por encima de esta cifra, resientes informes ya cuentan en Colombia más de 5 MILLONES de personas en esta situación. Cifra superior al 10% de la población total y un poco más de UN MILLÓN de hogares.

Al no reconocer las dimensiones del desplazamiento, el Estado también elude la responsabilidad tanto en las causas de la situación y como en la desatención a sus consecuencias. La represión tiene a las zonas de consolidación creadas por Uribe como los territorios de mayor expulsión de población con la connivencia entre las Fuerzas Militares y los paramilitares. El Plan de Santos continúa esta política por considerar que “dadas las enormes secuelas del conflicto armado sobre país, un análisis de desarrollo regional no puede excluir el progreso económico y social de las zonas más afectadas por la violencia, denominadas zonas de consolidación”. Para tal consolidación de la seguridad, prometen “el acceso a la justicia, el desarrollo económico y social, la erradicación de cultivos ilícitos, el desarrollo de infraestructura y conectividad, el ordenamiento territorial, la protección de los derechos de propiedad, y el establecimiento de esquemas de seguimiento y evaluación.” (Ver el Art. 114 de la Ley del Plan)

1.6 En materia de salud leemos con asombro la capacidad de mentir de los funcionarios de Planeación: Dicen que “en los últimos años el país ha logrado avances significativos en salud: la cobertura se expandió y hoy se acerca a la universalización”. En qué país vive esta gente. Los pacientes mueren en la fila para ser atendidos, el carrusel de la muerte no para y en el asistencialismo solo dan aspirinas.

1.7 En educación les parece que hay “una cobertura insuficiente de atención integral a la primera infancia que, para la población pobre y vulnerable, ronda el 23%. Así mismo, encuestas señalan que cerca del 50% de los padres considera que los niños menores de cinco años no están en edad de asistir a centros de atención integral de primera infancia”. Para qué les sirve ese dato, no sé. Ya habían reconocido los problemas de Educación Superior pero no proponen la creación de una sola universidad pública o el financiamiento de las existentes para que abran sus puertas al Pueblo.

1.8 Sobre la población urbana concluyen que “de 1951 y 2005 se pasó de 4,4 a 31,9 millones habitantes, con un salto en la participación total del 39% al 74%. Las ciudades o áreas metropolitanas de Colombia presentan, en general desafíos como: baja densidad económica en comparación con las densidades de población observadas, fuertes divisiones al interior de las ciudades, reflejadas, por ejemplo, en asentamientos precarios en la periferia urbana, falta de herramientas que permitan articular el ordenamiento urbano y la movilidad con sus entornos regionales, y carencia de sistemas de información e indicadores que midan la gestión”.

1.9 En materia de crecimiento económico, el Plan resume el histórico así: “en las últimas décadas ha sido bajo: en los 90’s el crecimiento promedio de la economía fue inferior a 3% y en la década siguiente ésta escasamente superó el 4%” Recordemos también que el anterior Plan se propuso un crecimiento económico que estaría por encima del 5% y no lo logró. Según los tecnócratas que escribieron el modelo 2011, “Los principales elementos que afectan el crecimiento económico son: el costo del uso del capital, el factor trabajo, la productividad de los factores, y la productividad del sector servicios que emplea cerca del 60% de los trabajadores del país…”

Para la tecnocracia el costo del factor trabajo, por su parte, ha aumentado sistemáticamente en los últimos años, principalmente por causa del incremento en los costos laborales no salariales. Este sobrecosto lo estima en alrededor de un 60% adicional al salario básico del trabajador y se compone primordialmente de las cargas parafiscales y las prestaciones sociales. Cálculos recientes muestran que a comienzos de la década de los noventa, usar capital era en promedio dos veces más costoso que usar trabajo, mientras que a finales de la última década esta relación se revirtió.”

En síntesis, “un panorama muy general del crecimiento de la economía colombiana en los últimos años arroja el siguiente resultado: tasas de crecimiento históricamente bajas, reducido incremento de la productividad factorial, altos costos del factor trabajo, baja productividad del sector servicios y reducción en el costo del uso del capital en relación con el costo del trabajo, lo cual ha permitido aumentar la tasa de inversión a niveles similares a los de hace quince años. De seguir por esta tendencia, alcanzaríamos al final del cuatrienio un crecimiento promedio de 4,5% anual y una tasa de desempleo de cerca de 10,5%.” Los tecnócratas no se sonrojan al decir que el PND es para revertir esta tendencia.

Como se ve, el diagnóstico del PND es una mera formalidad de planeación. Es superficial y muy limitado en términos de una mirada integral sobre la realidad del pueblo. En ocasiones al gobierno le queda imposible ocultar el desastre social y se ve obligado a aceptar algunas cifras. Sin embargo hace todo lo posible por despojar al sistema de responsabilidad alguna. Con ese objetivo también distorsiona otras para descargar responsabilidades de Estado. Pero lo cierto es que una realidad llena de injusticia y exclusión solo la contienen con represión y creando un régimen de terror. Eso si tiene presupuesto pues la tiranía es cómplice de la concentración de la riqueza y de los sectores estratégicos en manos de carteles nacionales y multinacionales.

2. Solución.

En primer lugar, el gobierno recicla el objetivo de “disminuir los niveles de pobreza y de desigualdad” y lo utiliza demagógicamente en el intento por generar la idea de una renovación institucional. En el desespero por la legitimidad usa términos totalmente vacíos como por ejemplo el “Sistema de Protección Social que comprende, en términos globales, tres grandes componentes: la seguridad social integral -salud, riesgos profesionales y protección al cesante-, la promoción social, y las políticas y programas de formación del capital humano. Estos componentes se complementan con mecanismos coyunturales para atender a grupos vulnerables en situaciones de crisis, así como con instrumentos que posibiliten el acceso de la población a activos físicos y financieros.”

En esa perspectiva, la Estrategia contra la pobreza es “continuar y asegurar el acompañamiento familiar para un millón y medio de familias, y simultáneamente definir las condiciones de salida de la Red para la superación de la pobreza extrema. Integrar la oferta de servicios y programas sociales alrededor de las familias de la Red para la superación de la pobreza extrema. Establecer un mecanismo de priorización y asignación eficiente del gasto de inversión para la Red para la superación de la pobreza extrema, de acuerdo con la información de la demanda potencial y la oferta social existente. Implementar el Programa de Asistencia Técnica Territorial para reforzar las capacidades territoriales para la superación de la pobreza extrema.”

En segundo lugar, “más que un desafío, la emergencia invernal, representa una oportunidad de mejorar las condiciones de vida de las familias afectadas, de generar empleo, inversión y crecimiento con las obras de rehabilitación y reconstrucción, y de adelantar los proyectos de inversión y ajustes institucionales y normativos necesarios para que las consecuencias del cambio climático, y el riesgo de desastres, en los próximos años y para las próximas generaciones, se puedan prevenir, mitigar, o al menos reducir.”

En un intento por elevar la decaida autoestima nacional, el gobierno sostiene que “La ola invernal, más que una catástrofe, constituye una oportunidad para corregir errores y prevenir futuros desastres.” Esto es una vergüenza pues si bien éste invierno fue particularmente dañino, lo cierto es que año tras año las consecuencias son lamentables. Segundo porque no han hecho absolutamente nada y ya comienza a llover de nuevo. Tercero porque ya aparecieron las denuncias sobre el manejo de ayudas. En último término sí son una oportunidad para los ricos que contratan las obras y ejecutan el presupuesto público destinado para la “coyuntura”, en un claro ejemplo de que el Estado es la junta que administra los negocios de la oligarquía.

“La estimación de recursos asociados a la ola invernal para el período 2011-2014, a la fecha, asciende a $25,8 billones, a precios constantes de 2010. Estos se distribuyen de la siguiente manera: en atención humanitaria de la emergencia $1,2 billones, en rehabilitación $5,4 billones, y en prevención y mitigación de riesgos $19,1 billones. “ Para tener un referente de comparación, una cifra superior se va en servicios de la deuda externa en un solo año y por ahí paso la cuenta del gasto militar contra el Pueblo en 2010 y el asignado para 2011.

En tercer lugar el PND rencaucha el discurso regional. Esta materia también lleva varios años siendo utilizada para justificar modelos de desarrollo basados en la competitividad a los cuales les han colocado los apellidos de desarrollo regional, endógeno, territorial. Con ese enfoque, el presidente Santos sostiene que “Colombia es un país de contrastes regionales”. En el presupuesto se repetirá la desigualdad entre los departamentos en desventaja con aquellos con más pobreza.

En éste tema vale la pena nombrar que en el Congreso también cursa la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, la cual tiene más de 20 intentos fallidos desde 1991. Allí deberían considerarse la escala regional pero con una perspectiva totalmente distinta a la competitividad. Los alcances de esa Ley choca con los intereses sobre la tierra, con la actual división político administrativa con las circunscripciones electorales por solo tocar dos ejemplos de las dificultades para la LOOT.

En cuarto lugar, en esta propaganda utilizan la Focalización y nos anuncian prácticamente el Bloque de Búsqueda de pobres, pues tienen dificultades para ubicarlos. Uno de los grandes componentes del sistema de protección social, dice, “es la promoción social focalizada en la población más pobre y vulnerable. Por medio de ésta, se busca promover la inserción de los más pobres y vulnerables a los servicios sociales, dar una atención integral a este segmento de la población, y brindar acompañamiento y herramientas que permitan a estas familias más pobres generar ingresos de manera sostenible y salir definitivamente de su situación de pobreza”.

Publicitan el objetivo de “Diseñar e implementar el sistema de seguimiento “Focalización Progresiva”: mecanismos de búsqueda activa de potenciales beneficiarios, y diseño de indicadores de monitoreo y seguimiento. Desarrollar instrumentos de focalización que consideren la dimensión espacial, geográfica y territorial. Diseñar, e implementar el Registro Nacional de de la Oferta de Promoción Social público-privada. Implementar y poner en operación la nueva plataforma tecnológica SisbenNet en todos los municipios del país y optimizar la información con cruces y validación del SISBEN con bases externas.”

Con todos estos sistemas de información para identificar y focalizar los más pobres da para pensar que los tecnócratas pretenden hacer creer que el problema es que no han podido encontrar los beneficiarios para ofertarles las políticas públicas. Cosa bastante contradictoria con la universalización de la que tanto hablan.

En quinto lugar, el plan tiene esta idea sobre el Crecimiento sostenible y competitividad. Sostiene que “Si bien el crecimiento económico no es garantía para alcanzar los objetivos de progreso social o de reducción de pobreza e inequidad, sí es un requisito fundamental de los mismos”. O sea que sí o qué no… Otra vez con el cuentico. Durante 2004 y 2007 la economía creció como ni ellos se lo esperaban y sin embargo eso no se tradujo en más empleo y mayor distribución del ingreso. De hecho reconocen sin mucho problema la informalidad y el desempleo.

Y entonces de nuevo la promesa del desarrollo: “la gran apuesta del Plan Nacional de Desarrollo es cambiar la tendencia e iniciar una nueva etapa en la historia económica del país que se caracterice por tasas de crecimiento altas, bajo desempleo y alta productividad”.

Uno de los principales mecanismos para alcanzar este objetivo es a través de las locomotoras de crecimiento y sus encadenamientos productivos con los demás sectores de la economía. Las cinco locomotoras de crecimiento, especialmente a través de la innovación que genera aumentos de productividad de manera transversal en todos los sectores económicos, se estima que llevarán al país, al final del cuatrienio, a un crecimiento económico de 6,2%, un crecimiento de la productividad total de los factores de 1,7% y una tasa de inversión de 30%. (Ver análisis del Camarada Jesús Santrich sobre las locomotoras)

Finalmente, “Para la Consolidación de la paz el Plan afirma que “La prosperidad para todos, principio fundamental del Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014, solo se alcanza garantizando la prevalencia del Estado de Derecho en todo el territorio. Lo anterior implica consolidar la seguridad, garantizar la observancia plena de los derechos humanos, y proveer un sistema de justicia pronto y eficaz.”

Y solo basta agregar que de nuevo hablan del éxito de la Política de Seguridad, cuyo fracaso quedó ratificado con el Parte de guerra 2010 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y con los escándalos recientes.

Entonces, con todo lo anterior, con el “dinamismo económico” que van a generar, diseñan estas metas:

Reducción del desempleo a cifras cercanas a 9% -es decir se generarían cerca de 2.435.000 empleos- y en una disminución de cerca de 5 puntos porcentuales en el índice de informalidad laboral. No sobra repetir que el desempleo en enero de 2011 oficialmente registró el 13.5% y eso que el Plan anterior se proponía reducirlo de 12,9 a 8,6 %.

Esto permitirá una reducción durante el cuatrienio de la tasa de pobreza de 45,5% a 38% y de la tasa de indigencia de 16.4% a 10.8%. (El Plan 2006 – 2010 se había propuesto reducir la pobreza al 39 % y Reducir la indigencia al 8 %).

Por efectos de las políticas de gasto público en mayor atención a la población desplazada y en general a la población en condiciones de extrema pobreza, la meta se reduce a 9,5 en el año 2014

Las cuentas en medio de la crisis fiscal.

Otro dato para recordar del Plan del narcoparamilitar Uribe es la meta del déficit del Gobierno en 2,1% consolidado y hoy está casi en el 5% del PIB. Por eso los tecnócratas de Santos se curan en salud y afirman: “Los gastos adicionales incorporados en el Plan Plurianual de Inversiones por efecto del mayor crecimiento del PIB solo podrán ser incorporados en el Presupuesto General de la Nación, en la medida en que se materialice dicho crecimiento o se efectúe una priorización de la inversión de cada vigencia, respetando la senda de balance fiscal establecida por el Gobierno Nacional.” Definitivamente no quieren arriesgar y abusar de la crisis y eso les crea problemas incluso para dar solo aspirinas.

El gobierno se apoya en la receta neoliberal de ajuste fiscal y reformas al Estado. “La consistencia macroeconómica del Plan fundamentada en mayor disciplina fiscal, incremento del ahorro público como resultado, entre otros, de las grandes reformas del gobierno en la materia.” Ya está adelantando reformas con las cuales esperan sustentar “la política fiscal del cuatrienio: la regla fiscal, la reforma al régimen de regalías, la Ley de Primer Empleo, la modernización de la DIAN para elevar el recaudo y reducir la evasión, la racionalización de beneficios y contribuciones, las reformas adoptadas para enfrentar los efectos de la ola invernal, y otros a ajustes tributarios”. Más de lo mismo.

La agregación de todo lo anterior, según el PND, se traduciría en: un déficit del sector público consolidado que pasaría de 2,9% del PIB en 2010 a 0,6% en 2014, una reducción del déficit del Gobierno Nacional Central de 3,7% del PIB en 2010 a 2,4% en 2014, y una disminución de la Deuda Neta del Gobierno Nacional Central a 38,7% del PIB en 2014 y a 27,1% en 2021. Y aclara que Este cálculo no contabiliza el costo de la emergencia invernal, que asciende a 0,4% del PIB en 2011, 0,3% en 2012, 0,3% en 2013, y 0,4% en 2014.”

Oficialmente se conoce que el Plan Plurianual de Inversiones (PPI) asciende a $564 billones de pesos de 2010 y estas son las fuentes que lo financian:

1. El Presupuesto General de la Nación con $294 billones de 2010 (52% del total del PPI). Estos recursos están representados por aquellos del presupuesto de inversión que ascienden a $195 billones (35% del total), el Sistema General de Participaciones con $99.4 billones (18%) y recursos de funcionamiento (gastos de personal y generales) asociados a los sectores de Seguridad y los gastos de personal del Sector Justicia por $65 billones (11%). Vale la pena mencionar que dentro de los recursos del presupuesto de inversión se incluyen los asociados a la venta de activos de la Nación para la financiación de la emergencia invernal, de acuerdo con lo establecido en el Decreto 4820 de 2010.

2. Los presupuestos del sector descentralizado nacional, que ascienden a $6,4 billones (1%), en los que se destacan las empresas de energía eléctrica, las corporaciones autónomas regionales y las entidades prestadoras de salud.

3. Las entidades territoriales, como cofinanciadoras de algunas de las estrategias propuestas en este PND como: innovación para la prosperidad, vivienda y ciudades amables, sostenibilidad ambiental y gestión del riesgo, política para la población desplazada, cultura, deporte y estrategia contra la pobreza extrema, entre otros; con un monto de $36 billones (6%).

4. El sector privado con una inversión que asciende a $228 billones (40%). Entre estas inversiones se destacan las correspondientes a las locomotoras para el crecimiento y la generación de empleo, principalmente para: la formalización minera y expansión energética ($93.4 billones), vivienda y ciudades amables ($73.3 billones) y para infraestructura de transporte ($16 billones).

La inversión por Objetivos es distribuida de esta manera: “un 47% para el pilar de Crecimiento Sostenible y Competitividad, un 30% para el de Igualdad de Oportunidades para la Prosperidad Social, un 14% para el de Consolidación de la Paz (incluye el sector defensa), un 6% para la sostenibilidad ambiental y prevención del riesgo (en que se incluye la respuesta del Gobierno Nacional a la ola invernal) y un 4% para el pilar de Soportes Transversales de la Prosperidad Democrática (en el que se incluye Buen Gobierno, Relevancia Internacional y Apoyos transversales al desarrollo regional)”.

La estimación de recursos asociados a la ola invernal para el período 2011-2014, a la fecha, asciende a $25,8 billones, a precios constantes de 2010. Estos se distribuyen de la siguiente manera: en atención humanitaria de la emergencia $1,2 billones, en rehabilitación $5,4 billones, y en prevención y mitigación de riesgos $19,1 billones.

Para terminar.

Al PND 2011 – 2014 ya le han hecho observaciones desde diferentes voces. Que el artículo sobre pensiones, que el otro del impuesto predial, que la rebaja en el número de Familias en Acción, que es una piñata, que le falta el metro de Bogotá… en fin, sobre lo que tiene y le falta al articulado.

Sobre el proyecto de Ley del Plan que cursa en el congreso, habría que sumar aquí la continuidad de la política de privatización del sector eléctrico a través de tres reformas en el servicio: aportes a las empresas de servicios públicos domiciliarios (Art. 56); el desmonte de subsidios con Energía Social (Art. 60); Creación de “esquemas sostenibles de gestión para la prestación del servicio en Zonas No Interconectadas” (Art. 66)

También está la legalización de la prestación de servicios en la guerra por parte de empresas privadas y mercenarios contratistas. No se entiende de otra manera el Artículo 112. INFRAESTRUCTURA ESTRATÉGICA PARA LA DEFENSA Y SEGURIDAD NACIONAL. El Ministerio de Defensa Nacional podrá enajenar o entregar en administración la infraestructura militar y policial estratégica que sea de su propiedad, para lo cual podrá regirse por las normas de derecho privado o público y canalizar y administrar los recursos provenientes de su enajenación a través de los fondos internos del sector. Los plazos de los procedimientos para obtener las licencias que se requieran se reducen a la mitad. La enajenación y destinación de los recursos provenientes de la misma, deberá responder a un plan que elaborará el Ministerio de Defensa Nacional y estará sujeta a aprobación del Departamento Nacional de Planeación.” Esto merece otro capítulo para la observación y el análisis.

La similitud del PND con el discurso del FMI es de una verdadera sumisión: Dice un directivo de éste teatro: “Que la prosperidad en A. Latina no se transforme en caída”. Primera escena: Arranca con el optimismo: “En los últimos años, América Latina ha disfrutado de un tremendo dinamismo económico y un aumento de la calidad de vida de su población… La región ha sufrido una transformación espectacular en la última década, que ha generado que decenas de millones de ciudadanos salgan de la pobreza…”

Segunda escena: El diagnóstico sincero: “Pero el crecimiento por sí mismo no es suficiente. Hay una profunda desigualdad en la región, con cerca de la tercera parte de su población viviendo aún en pobreza”.

Tercera escena: La mentira: “Los líderes de toda la región están altamente comprometidos a luchar contra este mal”.

Y cuarta escena: La solución es el asistencialismo: “La mayor eficacia de la red de protección social es una parte importante de la estrategia. En este sentido, los innovadores programas de transferencias condicionadas de dinero —como por ejemplo el programa bolsa familia en Brasil— están jugando un papel muy importante y de hecho están siendo emulados alrededor del mundo”.

Con esta orientación el gobierno continuará por la senda del desastre neoliberal, corrupto y militarista. La agudización de la cuestión social de millones de personas y los cada vez más escasos recursos para la gobernabilidad lo lleva a aumentar el presupuesto para la guerra siendo estos signos importantes de la decadencia del régimen.

Basta comparar el PND 2011 – 2014 con la Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia para darse cuenta de la diferencia de proyectos de sociedad entre la oligarquía y el Ejército del Pueblo. En asuntos como el papel del Estado en la propiedad estratégica y la planeación ya hay puntos opuestos. La distribución del presupuesto para el bienestar social es otra diferencia radical. En la concepción de las relaciones internacionales y el manejo de la deuda externa ni que hablar. Con respecto al tratamiento de la cuestión regional y la explotación de recursos naturales también son grandes las distancias.

Según el PND, “el Estado es quien despeja el camino -fija las reglas de juego y dirime los conflictos-, pero el sector privado y la sociedad en general son quienes lo construyen y lo recorren. Como lo ha dicho el presidente Santos, el objetivo es establecer un gobierno de Tercera Vía que se resume en un principio fundamental: el mercado hasta donde sea posible y el Estado hasta donde sea necesario.” Así, el “Plan dependerá de la efectividad de la ejecución de las entidades del Estado, pero también del papel crucial que jugará el sector privado y la sociedad civil.” Lejos de los alcances del Estado pensado en la Plataforma Bolivariana por la Nueva Colombia.

Toda esta propaganda confunde pero no impide un futuro insurreccional. En Colombia crece la organización y aumentan las protestas. La oligarquía también sabe que las FARC están avanzando y propiciando golpes continuos a sus degeneradas Fuerzas Armadas como los contabilizados en el Parte 2010 de la guerrilla. Hay moral.

Valoraciones sobre lo sucedido en Vichada

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