131º Aniversario del natalicio de Stalin.

Hoy, 21 de diciembre, se cumple el 131º Aniversario del natalicio del mayor y primer marxista leninista que conoció la Tierra, fiel discípulo de Lenin, partícipe y organizador de la Gran Revolución Bolchevique, constructor del socialismo soviético, Mariscal y Dirigente del Ejército Rojo contra las hordas fascistas y clave en la victoria contra el enemigo nazi, el Gran Camarada Stalin.

Hoy, los revolucionarios que integramos el Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria), PC(AP), rendimos homenaje en su nacimiento honrando su legado ideológico, su gran lucha y toda la experiencia que entregó al Proletariado consciente de la Tierra, a los explotados y oprimidos, a quienes no nos avergüenza y sentimos orgullo al levantar su nombre frente a nuestra ideología marxista leninista, como parte de los clásicos del comunismo, junto a Marx, Engels y Lenin; es por esto que este dirigente de la revolución ha sido querido y recordado por los que luchan, y odiado y despreciado por reaccionarios de todo tipo. A continuación les dejamos una breve biografía política de José Stalin, el gran constructor el socialismo en la URSS y Líder de los comunistas revolucionarios del mundo.

STALIN ACERO, EJEMPLO DEL OBRERO

Stalin, el hombre que se forjó como el acero con el estudio de la teoría marxista-leninista, representa hoy el enemigo más encarnado del imperialismo mundial, su satanización se da por los reaccionarios de todo tipo, al no perdonarle la osadía de mantenerse fiel a la causa leninista de la revolución proletaria y por edificar el socialismo en la URSS.

Es en la ciudad de Tiflis, Georgia, donde nació José Vissarionovich Dzugasvili (Stalin), específicamente en la ciudad de Gori, el 21 de diciembre de 1879. Georgia, una de las naciones oprimidas por el Zarismo en Rusia, donde se les prohibía hablar inclusive su lengua georgiana. Las condiciones de las naciones, entre ellas Georgia, y de Rusia en general, eran de miseria y explotación, el proletariado y el campesinado estaban sumidos en la pobreza.

Es en la provincia de Tiflis, donde se vio por primera vez al hombre que se convertiría en el más odiado enemigo de la minoría burguesa y el más querido por millones de proletarios del mundo, por las grandes masas populares; Stalin era su seudónimo, que significa “Acero”, y desde sus inicios en la lucha revolucionaria se apegó al estudio del marxismo, como la herramienta más avanzada de la humanidad para transformar la realidad que padecen los obreros y campesinos en el capitalismo.

Stalin asumió el marxismo y se integró, una vez ingresado en el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (POSDR), al grupo más firme y consecuente con la lucha de la clase obrera, los Bolcheviques, liderados por el gran jefe de la revolución rusa, V. I. Lenin.

El camarada Stalin, en su labor en el seno del partido, desarrolló diversas tareas, entre las que podemos mencionar el atraco a un banco para financiar al partido, instalar imprentas clandestinas para reproducir periódicos y octavillas revolucionarias, se colocó al frente de la organización y lucha en varios levantamientos obreros, fue apresado y desterrado por la policía del Zar, huyo del lugar de confinamiento, trabajó arduamente en la clandestinidad,  lo cual fue dándole a Stalin una condición de cuadro probado, tanto en la teoría como en la práctica, y fue convirtiéndose, con la confianza de su gran guía político, Lenin, en un jefe del Partido.

La condición de jefe del partido le permitió a Stalin estar al frente de las grandes luchas que cambiaron el curso del mundo para siempre, como lo fue la hazaña de llevar a la alianza obrero-campesina al poder, conquistar el poder político e instaurar la dictadura del proletariado en Rusia y los países que eran oprimidos por este imperio, significando esto un cambio en la realidad histórica universal.

A Stalin, después de la muerte de Lenin, le correspondió el papel de jefe y guía del Partido, y esta condición le ganó ser el primer marxista-leninista que conoció la historia, (además porque es él quien acuña esta denominación, argumentándola muy bien en su libro “Cuestiones del Leninismo”, específicamente en “Fundamentos del Leninismo”), elevó y mantuvo siempre en alto el destacado papel de Lenin como jefe del proletariado mundial y emuló su ejemplo de combate y gallardía, se enfrentó a ataques de la contrarrevolución interna en Rusia, a los desleales al partido que se convirtieron en agentes encubiertos del imperialismo, entre ellos Trotsky, quien fue asilado por el régimen anticomunista de México, y los secuaces de este renegado, inclusive desarrollaron acciones contra el Estado Socialista Soviético; Stalin se enfrentó al ataque más despiadado del imperialismo contra la URSS, durante el desarrollo de la II Guerra imperialista mundial para acabar con la revolución proletaria e instaurar el régimen Nazi-fascista (que le costó a la URSS 800 mil comunistas, 24 millones de soviéticos en total), pero la claridad política del partido direccionado por Stalin llevó a que cayeran los nazi fascistas en la gran guerra patria.

Fue en la ciudad de Stalingrado donde finalmente culminó una de las batallas más grandes en defensa de las conquistas logradas por los proletarios soviéticos, donde el fascismo alemán fue aplastado por la Patria Soviética, el ejército rojo avanzó hasta la ciudad alemana de Berlín, donde se dio fin a la guerra, pero la lucha no terminaba, había mucho que hacer, reconstruir a la URSS de los embates de la guerra no era tarea fácil, y a eso se avocó el Partido, lo cual afecto en parte su funcionamiento, donde gérmenes de parasitismo burocrático en el Partido y Estado aparecieron, lo que fue combatido por la dirección leninista de Stalin, pero estos esperaban su turno para atacar.

La URSS avanzó rápidamente en la construcción del socialismo y la solidificación de sus bases, la economía se recuperaba superando incluso las metas de lo planificado, las filas del partido crecían cada vez más, el movimiento comunista internacional también crecía, ya que la URSS era el país anhelado por los proletarios de todos los países, y el respaldo del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) a las revoluciones proletarias en otros países fue muy importante.

Pero una noticia inesperada enlutó a los pueblos del mundo, pues el 05 de marzo de 1953, muere el camarada Stalin, el guía, el maestro, el jefe ya no estaba, la noticia conmovió a los proletarios de todos los países, sin embargo, la fuerza y vigorosidad de emular su ejemplo estaba presente en los obreros, quienes con dedicación asumieron la tarea de superar el dolor por esta pérdida y avanzar por la principal causa que su jefe les enseñó, edificar el comunismo.

Luego de la muerte de Stalin, el burocratismo y las viejas ideas burguesas levantaron cabeza, y sus elementos más viles asomaron, estos, camuflados en el Partido, se encarnaron en una camarilla revisionista que tomó las riendas del Partido, traicionándolo y entregándose desde el XX Congreso del PCUS a la política imperialista, para acabar primeramente con la imagen del gran líder y jefe, el camarada Stalin, promoviendo su satanización, pero siendo su verdadero objetivo acabar con la URSS y su ejemplo. Promovieron campañas por la desestalinización, le atacaron y pretendieron borrarlo de la historia, tergiversando su legado y sus obras, pero hoy la historia devela su fracaso imperialista.

La política desarrollada por los traidores- revisionistas, desde Jrushchov hasta Gorbachov, estaba dirigida esencialmente a acabar con la URSS, como en efecto lo lograron. El imperialismo desarrolló grandes campañas diciendo que el socialismo y el comunismo habían fracasado, que el fin de la historia y las ideologías habían llegado, que el capitalismo se sobreponía por encima de cualquier sistema. Hoy vemos todo lo contrario, el socialismo y el comunismo se levantan, la histórica frase del Camarada Marx, “¡proletarios de todos los países, uníos!” está aún vigente y el proletariado arrecia su lucha contra el capitalismo y los imperialistas.

El camarada Stalin, al que creyeron muerto en todos los aspectos, vive en los pueblos, sus retratos son levantados por las manos de los proletarios en las movilizaciones a escala mundial, desde Grecia hasta Venezuela, desde Rusia hasta Chile, y en todos los continentes revive el espíritu combativo de Stalin.

Lograr cumplir con su legado es nuestra gran tarea. Hoy el camarada José Stalin es la representación más digna de un comunista marxista leninista, por ser el acero inquebrantable, e indiscutiblemente el férreo luchador que entregó su vida a la causa de la revolución proletaria. Stalin es el digno cuadro revolucionario, ejemplo a emular, y su legado vive y será defendido por los partidos comunistas revolucionarios, que victoriosos llevarán, más temprano que tarde, a la clase proletaria al poder político y al socialismo.

Aquí en Chile, su imagen y legado lo sostiene con orgullo comunista el Partido de la Revolución chilena, el Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria), PC(AP), y junto a el avanzará fielmente en la senda del marxismo leninismo, en el camino junto a los trabajadores por la revolución y el Socialismo.

Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) PC(AP)

www.accionproletaria.com

 

 

 

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